lunes, 27 de julio de 2020

Esquel - Bariloche (Semana Santa 2013)

Creo que no habia regresado a Bariloche desde el Viaje de Egresados allá por 1987... sí había pasado unos días de invierno en Esquel en una hermosísima cabaña que conseguimos a 2 kms. de la ciudad, en una chacra de frutos, donde sus amables dueños nos hicieron sentir como en casa.

Lago Futalaufquen en Parque Nacional Los Alerces

Fue la primera vez que visité el Parque Nacional Los Alerces y juré volver una y mil veces a este encantador lugar!
En aquella oportunidad, intentamos subir al centro de Ski de La Hoya, pero no pudimos completar la subida porque se nos rompió el auto a mitad de camino... si, no es agradable quedarse sin frenos en plena subida a la montaña, en un camino angosto, cubierto de nieve, resbaladizo y a la vera del precipicio... a este lugar juré no volver jamás...


Cascada Irigoyen en Parque Nacional Los Alerces

Asi que muchos años después, hicimos un alto en el Camino a Bariloche para que mi pareja Leandro y su hijo conocieran Esquel y para darme la oportunidad de recorrer por segunda vez este lugar paradisíaco! La perlita del parque: el camping Lago Verde, a orillas de Río Arrayanes. Un lugar especial para quedarse aunque sea un par de días y pernoctar.

Rio Arrayanes en Camping Lago Verde - Parque Nacional Los Alerces

Era el feriado de Semana Santa del año 2013. Después de que en 2011 la zona cordillerana se viera azotada por las cenizas de la erupción del volcán Puyehue, tardó un tiempo para que la gente pudiera (y quisiera) volver, y pareciera que todos decidimos ir en el mismo fin de semana!!!! Bariloche estaba atestada de gente, no se podía ni siquiera caminar por las calles! Se vivió una ocupación hotelera del 100% y hasta algunas familias debieron albergar turistas que no encontraron donde alojarse, algo que no ocurría desde la década de los 80.

Isla Huemul - Lago Nahuel Huapi (Vista desde el Hotel)

Como recompensa, se construyó un huevo de pascuas que demandó más de 8 toneladas de chocolate, de una altura de 8.5 metros, y a cuyo rompimiento asistieron más de 10.000 turistas... lo vimos entero, pero no nos quedamos a hacer las más de 10 cuadras de cola para recibir nuestro pedacito...


Huevo de Pascua gigante en Centro Cívico
En Bariloche hay mucho por ver y hacer, dependiendo del tiempo que tengas para quedarte. Nosotros ibamos sólo por un par de días, asi que no fue mucho.
Indispensable realizar el recorrido "Circuito Chico y Punto Panorámico", un camino de 65 kilómetros que bordea la margen sur del Lago Nahuel Huapi, atravesando Playa Bonita, Cerro Campanario, Villa Tacul, Lago Moreno y Puerto Pañuelo entre otros.

Playa Serena

Mirador en el camino a Colonia Siuza

Puerto Pañuelo (para hacer Excursiones náuticas)

Si vas entre primavera y otoño, cuando el clima es más benévolo, no olvides llevar la reposera en el baúl, porque cada rinconcito invita a quedarse.
No recuerdo mucho qué hicimos en este viaje, porque ya pasaron 7 años, pero sí recuerdo haber patinado sobre hielo y haberme pegado flor de porrazo! Además de subir en teleférico a la confitería giratoria del Cerro Otto y hacer un poco de senderismo en el Cerro Campanario (no, a la aerosilla no, sufro de vértigo!!!!)


Teleférico al Cerro Otto


Patinando en Rapa Nui

Además de la enorme oferta culinaria, los helados artesanales de Rapanui, Jauja o Abuela Goye, las cervecerías y como no LOS CHOCOLATES! Una de las cosas que más me gusta hacer en Bariloche es disfrutar de la piscina climatizada del hotel cuando uno regresa de un día de caminata y paseos, previo a la salida nocturna.

mmmmmmmmmm!!!!!!!

En este oportunidad nos alojamos en Catalonia Sur, un hermoso hotel con vista al Lago Nahuel Huapi y a su isla Huemul, donde además disfrutamos de copiosos desayunos servidos en la habitación!

Desayunando en Catalonia Sur
No eran épocas de celulares con super cámaras y la verdad es que soy muy vaga para las fotografías... pero esta vez había llevado una filmadora y pude captar algunos videos que les dejo a continuación musicalizados con una banda Argentina que me gusta mucho!!!!!!



domingo, 14 de junio de 2020

La Ruta de los Acantilados (Camino de la Costa)

Como les contaba en mi anterior publicación, a 30 kilómetros de Viedma desemboca nuestro caudaloso Rio Negro, fundiéndose con el Océano Atlántico en la Villa Marítima de El Cóndor.


Balneario de playas extensas que abre las puertas a una sucesión de más de 150 kms. de costa, siguiendo la llamada Ruta Provincial Nro. 1, también conocida como "La Ruta de los Acantilados" y más familiarmente llamada "El Camino de la Costa".
(Ruta de Los Acantilados)

La villa debe su nombre a un barco de origen Danés que naufragó en sus costas en el año 1881, del cual aún se pueden encontrar rastros en la playa.


 A raíz de este naufragio unos años más tarde se construyó un faro.

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(Faro de El Cóndor. Fotografía de Marcelo Minichelli)

El Cóndor tiene playas para todos los gustos: grandes, amplias y abiertas, con más viento para la práctica de Kite Surf, la zona de "El pescadero" para quien guste de una buena pesca de lenguado o pejerrey o la "Bajada de Picoto" morada de la colonia de loros barranqueros más grande del mundo. También se pesca corvina, pescadilla, gatuso, pez gallo y hasta Tiburones! si uno se aleja un poco de la zona más ruidosa y se adentra en aguas más profundas.



Desde aquí y hasta el Puerto de San Antonio Este, tenemos aproximadamente 180 kms. de un camino salvaje y majestuoso que va bordeando el mar y sus acantilados con unas vistas que quitan el hipo (como dicen los españoles).

A tan solo 15 kms. encontramos la Bajada del Espigón y Playa Bonita, lugar favorito tanto para la pesca como para la práctica de surf, con su pintoresca escalinata de acceso a las rocas.

(El Espigón)

15 kms. más y llegamos a la playa de La Lobería, donde se encuentra la Reserva Faunística Punta Bermeja, área natural protegida y hogar de una importante colonia de lobos marinos de un pelo, probablemente una de las más grandes del litoral argentino.

(Mirador de Lobos)

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(Reserva Punta Bermeja. Fotografía: Diario Rio Negro)

Siguiendo unos 15 kms. más comienza Bahia Rosas, comúnmente llamada "La Ensenada", lugar predilecto para la pesca variada, tanto diurna como nocturna, y con un cielo límpido que invita a quedarse a pernoctar nada más que para tumbarse a ver las estrellas.

(Esperando la tormenta en Bahia Rosas)

(Atardecer en Bahia Rosas)

(Pescando al atardecer en Bahia Rosas)

Cabe destacar que todo este camino tiene muy poca o casi nula infraestructura de alojamiento y gastronomía. Lo ideal es pernoctar en carpa, casilla o caravana, pero si te gusta la comodidad, pueden encontrarse algunos sitio de alquiler consultando a Informes Turísticos de Viedma o de El Cóndor.

Unos 50 kms. de La Ensenada nos separan de Bahia Creek, donde los acantilados van perdiendo altura y el agua se va tornando cada vez más templada. Bahia Creek es una villa con algunas casas, pocos hospedajes, y algunos negocios para aprovisionarse y comer.

(Bahía Creek. Fotografía: Eassi1)

A 15 kms más nos adentramos en Pozo Salado o Caleta de los Loros o Punta Mejillón... es que acá tenemos esa costumbre de llamar a los lugares de diversas formas. La Caleta es la zona de reserva natural propiamente dicha, mientras que Pozo Salado es el area de camping y enormes playas de mar abierto.

Archivo: Caleta de los Loros.jpg
(Caleta de los Loros. Fotografía: Oribri)

Desde aquí hasta el puerto transitamos los kilómetros que nos quedan a la vera de las playas de Winter, donde casi no nos cruzamos con nadie en el camino... playas inhóspitas, algunas de ellas con muchas rocas donde juntar pulpos o mejillones, y algún que otro barquito pesquero en el horizonte. Acá si podés sentir que tenés todo el mar para vos solo!



El camino también puede sorprenderte por su fauna. Además de la variedad de aves existente, podés cruzarte con algún choique, perdices, martinetas, zorritos, liebres o maras patagónicas... y si tenés la suerte que yo tuve, tal vez algún día puedas ver al huidizo gato montés o pingüinos en la playa.


(Pingüino en Bahia Rosas)




Ya llegando al puerto la costa se vuelve blanca y el agua transparente: empiezan "Las Conchillas" o Saco Viejo. Ahora sí a disfrutar de una cervecita en alguno de sus paradores junto al mar y aprovechar a tomar esa fotaza del atardecer tan esperada!!!

(Las Conchillas, San Antonio Este)


Ah! y no te  olvides de buscar la escondida Punta Perdices para pasar un día inolvidable!

(Punta Perdices, San Antonio Este)

Si no aguantaste tanta solitaria inmensidad... a pasitos tenés el balneario de Las Grutas para devolverte a la realidad.





miércoles, 13 de mayo de 2020

Las Vacaciones empiezan por casa


El primer lugar del que me gustaría hablar es donde vivo: Viedma, capital de la provincia de Río Negro.

Ya les conté que nací y me crié en un pequeño pueblo de Provincia de Buenos Aires, llamado Coronel Brandsen. Su cercanía con ciudades como La Plata y Buenos Aires, hacen que todo esté al alcance de la mano, y a pesar de ser pueblo, se pueda disfrutar de las cosas que se encuentran en una gran ciudad, como los shoppings, salas de cine, teatros, parques o museos…

Así que mi vida siempre estuvo fragmentada entre ser un poco pueblerina, pero también un poco (bastante) citadina.

Cuando conocí el sur me golpeó la inmensidad… la cantidad de kilómetros que uno puede recorrer sin ver un alma, la profundidad de una noche en el mar surcada por la vía láctea, el silencio que se dobla ante el soplido del viento o el cantar de un pájaro. Fue amor a primera vista, sí, y en mi cabeza soñadora juré vivir así, pero siempre y cuando hubiera un poco de ciudad… por eso pensaba en Madryn o Trelew… pero el destino quiso que fuera Viedma y no se equivocó!

(Plazoleta del Fundador - Viedma - Foto:www.adnrionegro.com.ar)

A pesar de ser capital de provincia, es una ciudad relativamente pequeña, con todo el movimiento que la administración pública le inyecta, pero donde casi todos nos conocemos mínimamente “de nombre”.

Ciudad a orillas de un ancho río, el Rio Negro o Currú Leuvú, que nace de la confluencia de los Ríos Limay y Neuquén y desemboca apenas a 30 kms en el mar del Balneario el Cóndor. Es el curso de agua más importante de la provincia, y también de la Patagonia en cuanto a su caudal.

El río marca el límite con Buenos Aires, por lo que cruzando un puente ya cambiamos de provincia y nos adentramos en nuestra ciudad hermana de Carmen de Patagones. A Viedma y Patagones juntas les llamamos “La Comarca”, porque a pesar de ser diferentes provincias, casi que nos manejamos por las dos ciudades como si fueran una.

Como toda ciudad, si venís no podés dejar de visitar su Catedral Nuestra Señora de la Merced, el Museo Tecnológico del Agua y del Suelo o el Museo Salesiano.

Pero lo más lindo para hacer en Viedma es recorrer sus escenarios naturales.

(Costanera de Viedma - Foto: www.viedma.gov.ar)

La Costanera del río se lleva el premio mayor: hacer una caminata puente-a-puente a la noche no tiene precio, admirando las luces en lo alto de la ribera maragata y el puente ferro carretero iluminado. Además sus restaurantes y cervecerías te llamarán a cada paso para probar la gastronomía local y una gran variedad de cervezas artesanales, comer en sus carritos o tomarte un helado sentado en la fuente Pucará.

(Puente Ferro carretero - Viedma - Foto: www.adnrionegro.com.ar)

De día tiene otro encanto… el aire del río, el verde del parque y los sauces, los colores del Barco Hundido, el encanto del muelle de lanchas… y hasta podés hacer un paseo en el Catamarán Currú Leuvú que te llevará a recorrer las islas.

(Barco Hundido - Viedma - Foto: www.viedma24horas.com.ar)

Ya tomando el camino hacia la costa, tenemos el mar a tan solo 30 kms. en Balneario El Cóndor, lugar elegido por muchos turistas para pasar sus vacaciones estivales y por supuesto más por los viedmenses que tienen allí sus casas de veraneo. Pero no se termina acá… desde El Cóndor hasta el Puerto de San Antonio existe un camino “paralelo” a la Ruta 3 que viaja a la vera del mar, por una ruta de pronunciados acantilados y paisajes impactantes! El llamado CAMINO DE LA COSTA es una aventura para hacer en varios días, con carpa, tráiler, casilla o motorhome, pernoctando a orillas del mar y siendo uno con esta naturaleza árida y salvaje que envuelve el alma y nos regala postales increíbles para nuestras cámaras fotográficas o para guardar en nuestra memoria.

Pero ese será tema de otro post…

sábado, 9 de mayo de 2020

Cómo nació mi amor por los viajes


Siempre me gustó viajar, conocer lugares nuevos o recorrer más de una vez los ya visitados… de chiquita recuerdo muchas vacaciones en Mar del Plata y en Villa Carlos Paz, lugares preferidos por mis padres, y hasta una vez que íbamos a Uruguay y por falta de un papel del auto no pudimos pasar la frontera y terminamos conociendo Paraná, Entre Ríos y alojándonos en el entonces Hotel Mayorazgo, con impresionantes vistas a la vera del río y su frondosa arboleda.



(Villa Carlos Paz - Foto: revistauncamino)

En mi mente (y tamaño) de niña, yo veía las sierras de Córdoba como grandes montañas y la verde espesura como si fuera el Amazonas! Cómo disfrutaba entonces de la naturaleza y cómo aprendí a amar la aventura!


(Traslasierra - Córdoba - Foto: www.cba.gov.ar)

A los 14 años mi mamá nos llevó a Rio de Janeiro. Ahí ponía por primera vez mi piecito fuera de la Argentina y dentro de las aguas cálidas de nuestro país hermano. Qué decir! Esas playas, la rambla de Copacabana, las paradisíacas islas de Angra dos Reis, el pan de azúcar y el Cristo Redentor, todos recuerdos inolvidables! Además tuvimos la espectacular oportunidad de asistir al festival internacional Rock in Rio y ver tocar a la banda británica YES... aún hoy guardo la entrada como recuerdo de esa memorable noche!


(Entrada Rock in Rio Festival Año 1985)

No fue hasta los 16 años que hice mi primer viaje “con amigos” podría decirse… mi mejor amiga y su hermano tenían una tía en Puerto Madryn y nos invitaron a mi hermano y a mí a pasar unos días en el hasta entonces desconocido sur de la Argentina, para estos nacidos y criados en un pequeño pueblo de provincia de Buenos Aires. Y si bien nos quedábamos en casa de su familia, solamente salir a pasear por la rambla o ir a la playa solos, era respirar esa independencia que empezábamos a buscar.


(Foto: Playa de Puerto Madryn Año 1986)

Allí buceamos por primera vez y conocí el viento y la aridez de la Patagonia que me enamorarían al punto de querer vivir allí el resto de mi vida. En ese momento, sólo una expresión de deseo que muchos años más tarde el destino convertiría en realidad.


(Foto: Buceo en Puerto Madryn Año 1986)

Volví a Madryn muchas otras veces… cuando me fui a estudiar a La Plata hice amigos nuevos con los que compartí mis viajes al sur, de mochileros, conocimos Trelew y Rawson con su queridísima y hermosísima Playa Unión, y volvimos a visitar lugares mágicos como Puerto Pirámides y Punta Pardelas.
Aún hoy, que vivo en Viedma - Río Negro, a tan solo 450 kms, sigo volviendo cada vez que puedo, a ver las ballenas en Agosto o los pingüinos de Punta Tombo.


(Foto: Ballenas en Puerto Madryn - Agosto de 2010)

 (Foto: Pingüinos en Punta Tombo - Enero 2018)

Quiso también el destino que mi hermano se fuera a vivir a Rio Gallegos, y que las visitas a esa ciudad me llevaran a conocer también Punta Arenas y Torres del Paine (Chile) y nuestro magnífico Glaciar Perito Moreno en Calafate.


(Foto: Glaciar Perito Moreno - Calafate - Argentina - Mayo de 2009)


Obvio que de la Patagonia también conocía el internacional Bariloche, al que había ido de Viaje de Egresados en 5to año, donde vi nieve por primera vez en mi vida.


(Foto: Bariloche - Viaje de Egresados 5to. Año - Agosto de 1987)


No fue hasta el año 2000 que hice mi primer viaje INTERNACIONAL en avión. Ya había viajado a Rio Gallegos en avión, pero era mi primer viaje fuera del país, ya que a Rio de Janeiro habíamos viajado unas interminables 36 horas en ómnibus!!!! Es que recién en el “uno a uno” creo que a muchos nos fue posible viajar al exterior, ya que antes de eso los paquetes eras prohibitivos!

Así fue como con mi mamá cumplimos el sueño de conocer Cuba: su pintoresca e histórica La Habana y el inigualable mar de Varadero… vacaciones soñadas! Lo hicimos, como mucha gente que viaja por primera vez, a través de una agencia de viajes y a un All Inclusive donde todo lo que había que hacer era comer, divertirse y disfrutar del sol y el mar, qué más?????


 (Foto: Por La Habana en Coco Taxi - Enero de 2000)

(Foto: Playa de Varadero - Cuba - Enero de 2000)

Después, cada vez que podía, seguía escapándome a Madryn. Volví a visitar Bariloche, a conocer Esquel y su maravilloso Parque Los Alerces, y más adelante San Martín de Los Andes, Villa La Angostura, Villa Traful y el imperdible camino de los 7 lagos!


(Foto: Camino de los 7 Lagos - Argentina - Enero de 2014)

Pero no fue hasta el año 2017 que con mi mejor amiga pudimos hacer nuestro primer viaje a Europa. Destino: GRECIA, siempre dije que lo primero que conocería al cruzar el charco sería Grecia!!! Y a partir de ese momento me atacaron unas ganas de no parar de viajar y conocer el mundo!!!!!!


(Foto: El Partenón - Atenas - Grecia - Junio de 2017)

Después de nuestra primer gran aventura juntas, en 2019 emprendimos un viaje a Nueva York del que ya les contaré en detalle... y en medio algunas escapadas nacionales (Cataratas del Iguazú, Colón - Entre Ríos, Norte Argentino: Tucuman, Salta, Jujuy, El Chaltén y otra vez Bariloche, Calafate, Villa La Angostura, Puerto Madryn...) y no tan nacionales (Islas Margarita y Coche en Venezuela, Buzios y Maragogi en Brasil, Puyehue, Osorno y Puerto Varas en Chile).


(Foto: Manhattan - New York - Marzo de 2019)

Justo cuando recién empezábamos (y con pasaje comprado para Londres) nos agarra la pandemia de COVID-19… pero no importa, armo este Blog para contarles anécdotas y datos de mis viajes realizados, pero también como una forma de seguir soñando con los destinos que vendrán! Quien sabe… tal vez les comparta itinerarios que están en la etapa de lo soñado y Uds. me ayuden a hacerlos realidad con sus consejos y comentarios.

Así que esta soy yo, me presento, soy Ileana y acá les comparto
Mis Itinerarios

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